Desde hace bastantes años hay una serie de películas que están ampliamente aceptadas por nuestra sociedad como obras cinematográficas de calidad, películas que forman parte ya de la Historia del cine que, sin embargo, no son más que truños adobaos que nos han vendido. He aquí una lista de algunas de esas obras cuyos autores consiguieron “metérnosla doblada”:

-Mar adentro: Confieso que la vi en el cine –una mala tarde la tiene cualquiera- y desde el principio tuve la sensación de que era sábado, yo acababa de almorzar y estaba viendo Antena 3. Nada más lejos de la realidad. Pero lo que me convenció del todo de estar ante una de las mierdas más grandes paridas por el supra-valorado Alejando Amenabor fue la escenita de Bardem levantándose de la cama y saliendo por la ventana con el Nessun Dorma de fondo –jojojojo!!! ¿En qué demonios estaría pensando este hombre…?- Pero la realidad es que la jugada le salió perfecta –bueno, con Sogecable detrás y TODO en Emporio Prisa apoyando su producción…- y la peli pasó a ser de lo putito mejor del cine español.
-Barrio: Película dirigida por un niño de la alta burguesía madrileña que intenta hacernos creer que vivió así de pequeño. Bueno o quizás no intenta hacernos creer nada. Es el defensor melenas de los desfavorecidos, una especie de Cristo Rey de la Nueva Era que con sus pelis de putas, paraos y niños de barrio intenta llamar la atención del espectador sobre los problemas sociales haciendo películas… sin hacer cine en absoluto. ¿Sabrá lo que es el cine este hombre? ¿Y el cine social? ¿Conocerá Las uvas de la ira, la peli de John Ford? Qué más da, si apela a los sentimientos del espectador, es buena ¿no? En cualquier caso, preferimos con mucho esta otra versión de Barrio.
-La vida es bella: Un histrión italiano se llevó un Oscar de jolibú por rodar uno de los films más perversos de los últimos años. La peli va de un judío y su hijo a los que los nazis meten en un campo de concentración. El resto de la trama se centra en los esfuerzos del padre por negarle la realidad a su hijo (que es probable que mueran) haciéndole creer que su estancia en el campo no es más que un juego. Sí, amigos, anestesiemos a las jóvenes generaciones para que no sufran… Sin embargo la película fue tremendamente celebrada, así como su banda sonora, una Oda a lo cursi. Por cierto: hay un tipo de persona, una clase de ser humano que a la pregunta “¿cuál es tu película favorita?” responde La vida es bella. Cuidado con ellos…
-El Bosque: película dirigida por M. Night Shyamalan, uno de los peores directores de cine de la Historia (con permiso de Don Uwe Boll, juegan en ligas distintas) que va en la línea de la anterior. En resumen lo que dice la peli, su trasfondo, es que es mejor tener a unos jóvenes acojonadísimos y sometidos con mentiras –como que el coco se los come si atraviesan el bosque- para mantenerlos seguros, confinados e incapacitados para elegir qué vida quieren llevar, que vivir en una ciudad llena de criminales como Nueva York. En una frase: Es mejor NO ser libres en absoluto y estar seguros que lo contrario. Pura Patriot Act. Eso en cuanto al tema, la dirección es la preciosista y superficial que emplea siempre este director y guionista tan genial que es capaz de mandar al Puto Planeta Azul a unos Aliens desnuditos que mueren… AL CONTACTO CON EL AGUA (y hablamos de Señales, película de moral ultra-conservadora que concluye con una moraleja a favor del fanatismo y la fe ciega: Cree en El Todopoderoso (porculiano) que Él hará que las cosas cuadren…

-Lucia y el Sexo: bueno, bueno, bueno aquí nos metemos en harina con Julio Medem, obra cuyo corpus se merece no un post, sino un tratado entero. Lucía y el sexo era el intento de este director vasco de ahondar en lo más profundo de la psique humana a través de una reflexión sobre el sexo y la vida, el sexo y la literatura, el sexo e ¿Ibiza? Rodada en una época en la que Paz Vega aún no tenía claro qué acento poner a la hora de leer sus líneas del guión, pollas empalmándose rebozadas en barro, giros de guión metidos con alicates, Nawja Ninri hablando muuuuuuuuy bajiiiiiiiiito porque se le ha muerto una hija ("asín" es más profundo el personaje, eso lo sabe hasta Stanislavsky)... Nada se puede salvar de este flim. ¿Nada? No, amigos, sí hay algo: el culo de Elena Anaya, al que debería haber dedicado un documental, y no al conflicto vasco. Después de intentar solucionar el problema del terrorismo con mucha ingenuidad, muy buenas intenciones y poquísima inteligencia (y es que alguien que contrata a Silke (Tierra) no puede dar mucho de sí...), padeció una depresión que le llevó a rodar esa Obra Magna que es Caótica Ana. Y es que la bajona no perdona. Quizás la peli –que no gustó ni a su Tarjet moderno/progre, esos que compran los discos de Bebe- que consiga que este director se replantee su futuro. En tal caso, gracias, Dr. Medem!!
-Intelligencia Artificial: Una peli de Spilberg –gran director, por otro lado- en la que la cosa va bien, hasta que en su media hora final el padre de E.T. se fuma un porro de algodón de azúcar y logra un truño fílmico que hizo a Kubrick revolverse en su tumba. Al menos sirvió para exterminar profesionalmente al niño de El sexto sentido de una vez por todas…
Y por hoy ya está bien. Otro día seguiremos con nuestra serie “Meterla Doblada”. Permanezca en sintonía.